Sola.

Sola.

Así me siento

aun estando rodeada de gente que me quiere.

Sentada en un banco esperando,

a que aparezca alguien que no lo hará.

Tiempo ideal para recordar.

Para pensar en cómo estoy,

y darme cuente de que mal.

Escuchando música que me duele.

Cantando al vacío sin ser escuchada.

Este sentimiento, si se le puede llamar así,

que arrastro desde hace semanas.

De estar físicamente en un lugar,

pero no dejar de pensar en que me quiero marchar.

Con la niebla cubriendo mis pisadas,

y el humo del cigarro dejando rastro.

Alegrarme por la gente que quiero,

Pero no ser capaz de hacerlo por mi.

Sola y rota por algo que no logro identificar.

Con ganas de llorar a cada momento,

Pero con un nudo en la garganta q me oprime,

me controla, y no me puedo desahogar.

Sola,

encerrada en mi cada vez un poco más.

Con la noche siendo testigo,

otra vez,

de lo escribo.

Con la niebla quemando mi piel con la humedad.

Sola,

y exhausta de pretender estar bien,

de engañar a mi entorno diciendo que no pasa nada.

Sola y agotada.

Así me siento últimamente.

-Paula López

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